PRESIDENTE DE HONOR
Excelentísimo "Conde de Latores"
D. Sabino Fernández Campo
(Ex-Jefe de la Casa de S.M. el Rey)

Foto de Sabino Fernández Campo

A NUESTRO PRESIDENTE DE HONOR.
Hace ya siete años constituimos en Latores, con gran ilusión, el CLUB TAI-JITSU ASTURIAS, con la finalidad de desarrollar y expandir el Tai-Jitsu en Asturias, principalmente, pero también en el resto de España y en todos aquellos lugares a los que fuéramos capaces de llegar.

El Club lo constituyeron seis socios, veteranos y entusiastas practicantes de Tai-Jitsu, Joaquín Fernández Soto, Fernando García Criado, José Agustín San Feliciano García, Alfonso Pérez García, y yo mismo, Joaquín Muñiz González, Maestro y entrenador desde hacía varios años de todos ellos.

Ya en el momento de la formalización del Club se decidió que había que ir pensando en proponer a alguna persona para el cargo de Presidente de Honor, pero sin precipitarse, pues enseguida surgían nombres de destacadas personalidades del deporte, las Artes Marciales, e incluso de la vida político-deportiva. Aunque todos eran realmente personas destacadas, a mi no me acababa de encajar ninguna, “el primer Presidente de Honor tiene que ser alguien realmente relevante y que se identifique con los valores que pretendemos cultivar desde el Tai-Jitsu y muy especialmente desde este Club”.

Después de cinco años, justamente en julio de 2006, me presenté un día y con gran satisfacción y total convencimiento, les dije al finalizar el entrenamiento, “ya tengo la persona que reúne mejor que nadie el perfil para Presidente de Honor del Club, además vinculado a Latores y a la vida marcial: D. Sabino... quien ye esi? ... el Excelentísimo Señor Don Sabino Fernández Campo, Conde de Latores". Se quedaron todos en silencio, no se muy bien si por la grata sorpresa o por la locura y lo imposible que les debió parecer en aquel momento.

En septiembre, durante las fiestas de Latores, contacto con él y le entrego una carta con la propuesta, a los ocho días ya recibo la respuesta de su aceptación gustosa del cargo. Una vez más, alumnos y socios se sentían desbordados, pero en esta ocasión por partida doble, una por mis rápidas gestiones y dos por la cariñosa y rápida respuesta de D. Sabino. “Es que en Latores somos así, lo imposible lo hacemos al minuto, para los milagros tardamos un poco más”.

El alto honor que para todos nosotros suponía que aceptase la Presidencia de Honor de este sencillo y humilde Club Deportivo, dedicado a una no menos humilde disciplina como es el Tai-Jitsu, desbordó a todos en un primer momento. Pero enseguida comprendimos que la grandeza de las personas suele ir muy ligada a la sencillez y la humildad, en este caso además, a una generosidad ilimitada por parte de D. Sabino al aceptar la Presidencia de Honor de nuestra entidad.

El Tai-Jitsu es una práctica deportiva concebida como una disciplina común de cuerpo y mente, dirigida a la defensa de los más altos valores que inspiran el espíritu humano, entre los que destacan la lealtad, el compromiso, la humildad, la honestidad, la generosidad, valores que se identifican, en su máximo grado, con su persona, pues siempre ha demostrado, a lo largo de su trayectoria, tanto profesional como personal, ser un defensor de estos valores, entre otros muchos, por la convivencia de los españoles en paz, libertad y democracia, lo que le ha hecho justo acreedor del reconocimiento de todos los ciudadanos de este país, siendo uno de los motivos por el que, humildemente, le ofrecimos la Presidencia de Honor.

Nuestro Club tiene su sede en Latores, lo que identifica aún más, si cabe, a nuestros socios y deportistas con su ejemplo y personalidad, llenándonos a todos de satisfacción que el Excelentísimo Conde de Latores aceptase la Presidencia Honorífica.

Su sensibilidad, su amor a Asturias, a Oviedo, a Latores me hizo pensar en esta “Locura”, que al hacerse hoy realidad me alivia. Espero que ahora todos me devuelvan al terreno de la cordura. Gracias, muchas gracias D. Sabino.

Joaquín Muñiz González
Latores, 16 de junio de 2007
Cena Homenaje 2007



DON SABINO FERNANDEZ CAMPO. CONDE DE LATORES

D. Sabino Fernández Campo, es una de las personalidades más sobresalientes que han nacido en nuestra tierra, en Oviedo, el 17 de marzo de 1918, en el número 6 de la calle Marqués de Pidal.

Realizó sus primeros estudios en Oviedo: Academia Ojanguren , Instituto de Santo Domingo, Finca de los Jesuitas( hoy Instituto Alfonso II) y en las Escuelas del Fontán donde asistía por las tardes a una clase particular. Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, acabó la carrera con un brillantísimo expediente.

Fue alférez y teniente provisional de Infantería. Posteriormente estuvo destinado como Teniente en el Regimiento de Infantería Milán 32, de Oviedo. En el año 1941 ingresó en las primeras oposiciones del Cuerpo de Intervención Militar, ocupando diversos cargos en Valladolid, Trubia, Oviedo y Gijón .Asciende a Teniente Coronel, en diciembre de 1956, a partir de ese momento ocupa el cargo de Interventor en la Dirección General de Industria y Material del Ministerio del Ejército.

Diplomado en Economía de guerra, realizó el curso "The economics of the National Security" en el Industrial College de Estados Unidos. Ocupó la secretaría militar de seis Ministros del Ejército. Ha formado parte de numerosas comisiones de trabajo y de estudios sobre temas profesionales, económicos y militares.

En 1974 ascendió a General Interventor del Ejército. Tomó parte en la constitución de la Empresa Nacional Santa Bárbara de Industrias Militares, S.A. y desempeñó el cargo de Secretario del Consejo de dicha entidad.

En diciembre de 1975 fue nombrado Subsecretario de la Presidencia del Gobierno, y en julio de 1976 subsecretario del Ministerio de Información y Turismo.

Fue vocal del Consejo de Administración del Instituto Nacional de Industria y de la Empresa Nacional "Bazán" de construcciones navales militares, así como del Instituto de Crédito Oficial.

Formó parte del grupo promotor del Banco de Langreo y Banco de Asturias siendo consejero durante los primeros tiempos de esa entidad.

El 23 de julio de 1976 fue nombrado Subsecretario del Ministerio de Información y Turismo, cargo en el que cesó a petición propia por entender que se encontraba dentro de las incompatibilidades reguladas por el Real Decreto Ley 10/1977, de 8 de febrero, sobre ejercicio de actividades políticas y sindicales de los miembros de las Fuerzas Armadas. El Pleno del Consejo de Ministros de 17 de junio de 1977 expresó en acta el sentir por su marcha y el agradecimiento del Presidente y de todo el Gobierno por su eficacia y lealtad en el desempeño de su cargo.

En julio de 1977 se incorporó a la Casa de S.M. el Rey y en octubre de dicho año es designado Secretario General de la misma.

En abril de 1980 ascendió a Interventor General del Ejército, máxima categoría del cuerpo al que pertenece.

En septiembre de dicho año tomó parte activa en las gestiones para hacer realidad el nacimiento de la Fundación Príncipe de Asturias, organizadora de los Premios Príncipe de Asturias, con sede en Oviedo y a la que ha prestado en todo momento su apoyo y simpatía.

Tuvo una actuación destacada al lado de S.M. el Rey en la desarticulación del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

S.M. el Rey le nombró Jefe de Su Casa, sustituyendo al marqués de Mondéjar, el 22 de enero de 1990.

En marzo de 1982 fue elegido Presidente Adjunto del Centro Asturiano de Madrid y en la actualidad es Presidente del Consejo Superior de dicho Centro regional.

Por Real Decreto 445/1992, de 30 de abril, S.M. el Rey le concedió el título de Conde de Latores, con Grandeza de España.

Se halla en posesión de numerosas condecoraciones nacionales y extranjeras, ha recibido infinidad de distinciones, es ejemplo de hombre generoso, humilde y discreto. personificando una referencia espléndida de los mejores valores éticos. Nuestra tierra, su tierra, por la que se desvive, es para él, ahora y desde siempre, la expresión más nítida de su amor a la patria.